Los muebles pueden ser muy parecidos pero depende para que los utilicemos varían en calidad o propiedades. Es el caso del mobiliario para hostelería, todo debe de tener su función además de ser práctico, resistente y versátil.
Hoy os vamos a hablar de un mueble básico en el mobiliario para hostelería, la silla. Una silla destinada a un restaurante tiene unas características especiales como que sea antideslizante, resistente, con piezas fáciles de montar y desmontar pero seguras y sobre todo confortable para que los clientes puedan disfrutar de la gastronomía. Se fabrican en materiales que no deben de mojarse ni exponerse a los rayos UV, tampoco deben de someterse a cambios de temperatura bruscos.
Los materiales que más se utilizan para fabricar este tipo de mobiliario para hostelería son el hierro (normalmente pintado), maderas nobles, polipiel, telas o pieles tipo skay.
En el caso de que el mobiliario para hostelería sea para terraza abierta, las características cambian totalmente. Deben ser sillas fácilmente apilables y de poco peso para que sean más prácticas a la hora de recogerlas y guardarlas. No olvidemos que su resistencia al agua es algo indiscutible a la hora de elegirlas, los materiales utilizados para su fabricación deben de ser resistentes a los rayos UV para que no se deterioren rápidamente. Este tipo de mobiliario para hostelería no debe estar reñido con el diseño y la comodidad.
Para el exterior se usan materiales como el mimbre, aluminio, ratán, polipropileno y la madera de Teka.
Hoy en día existe tanta variedad de materiales y colores que podemos diseñar y decorar con cualquier tipo de estilo. Buscad, comparad y si encontráis lo que queréis, compradlo.








